Con la llegada de la PRIMAVERA,los campos se visten de gala. El aire tibio y perfumado penetra en nuestros sentidos y regenera el cuerpo y el alma. Dios está más presente que nunca en cada brote,en cada flor,en cada nido con pichones; en el canto de los pájaros y el murmullo del agua en las acequias. Es el más bello e irrepetible concierto que nos ofrece la Creación cada año. No hay secretos para lograr todo esto. Solo EL AMOR lo hace posible.
El campesino,que mantiene un contacto estrecho con la naturaleza, ha producido bellas poesías y canciones, algunas de alabanza, otras dedicadas al amor de pareja, de requiebre amoroso o picarezcas, en fin, el cancionero de las provincias del norte argentino, que han sido recopiladas por el docente JUAN ALFONSO CARRIZO, (1895-1957) luego radicado enBuenos Aires, donde fue incorporado a la Academia Argentina de Letras (1937) ,desempeñándose también como director del Instituto Nacional de la Tradición (1943-1954).
QUE LARGAS LAS HORAS SON
¡ Qué largas las horas son
en el reloj de mi afán !
¡ Que tan poco a poco dan
alivio a mi corazón !
Para mí no hay sol ni luna,
tarde ni noche ni día,
y siempre estoy, vida mía,
pensando en tí desde la una.
Infeliz de mi fortuna,
a las dos con aflicción,
te entrego mi corazón;
y a las tres dice mi suerte;
-Vida mía, para verte,
¡ qué largas las horas son !
Con tanto amor te idolatro
y con tantas excelencias,
que el alma y las tres potencias
te las entrego a las cuatro .
A las cinco, con recato,
mis sentidos en tí están
sin saber si llegarán
a las seis con tu hermosura,
por que no hay hora segura
en el reloj de mi afán.
¿Cómo quieres que sujete
mi llanto en esta ocasión,
si tu amorosa pasión
me tiene en pie hasta las siete ?
Y a las ocho me prometes
que mis penas cesarán
y que las nueve serán
mis caricias bien premiadas.
¡ Oh, que horas tan dilatadas
que tan poco a poco dan !
Todas las horas que ves
las noches las paso en vela,
presentando una quimera,
por gozar de tí a las diez.
A las once pienso que es
bien pagada mi aflicción,
y cuando las doce son
te busco con más anhelo,
por que la luz de tu cielo
da alivio a mi corazón.
(fue dictada esta glosa en El Alto,en 1914,por don Miguel Rizo)
lunes, 21 de septiembre de 2009
CANCIONERO CATAMARQUEÑO
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